Optimiza tu salud

El mejor generador de microfrecuencias variables disponible actualmente en el mercado.

Preguntas frecuentes

Existen varias vías para activar los mecanismos de reparación y equilibrar el organismo con el fin de restablecer la coherencia celular, indicativa de una salud óptima. En este caso, a diferencia de una pastilla o píldora donde la química induce una reacción eléctrica, el generador de frecuencias Biotrohn está diseñado para causar una reacción química a través de la inducción eléctrica. Es decir, son dos vías diferentes que persiguen alcanzar el mismo objetivo.

La terapia de microfrecuencias, entre otros, consigue regenerar el sistema inmunológico debilitado, que previamente era incapaz de combatir los patógenos presentes en el organismo. Cuando el cuerpo está en su nivel energético óptimo, se activa el proceso de autocuración responsable del mismo. 

Este dispositivo puede transmitir frecuencias para detectar y eliminar microorganismos patógenos (virus, bacterias, parásitos y hongos) que pueden causar diversas enfermedades en el cuerpo humano, manteniendo al mismo tiempo el estado general y las funciones biológicas del cuerpo.

Biotrohn está programado para crear campos de resonancia positivos en todas las células del cuerpo, de tal modo que permiten su adecuada sincronización y, por tanto, el intercambio perfecto de información y energía entre ellas. A diferencia de otros aparatos que sólo se centran en la eliminación de un patógeno concreto, el Biotrohn también está enfocado en facilitar la sincronización celular.

El concepto clave es que un entorno armónico, equilibrado y sano, no es un lugar adecuado para que los patógenos se reproduzcan y puedan causar enfermedad.

A diferencia de otro tipo de electroterapias, el usuario no necesita saber de programación, simplemente basta con elegir el programa con las flechas de arriba abajo y pulsar Enter. Todas las rutinas y subrutinas internas se ejecuten automáticamente ajustándose a la impedancia de cada persona.

Para elegir el programa adecuado comenzamos primero con aquellos que coinciden con el diagnóstico emitido por el profesional médico.

Se pueden utilizar diferentes programas para abarcar un espectro más amplio de frecuencias, ya habitualmente hay síntomas que se parecen pero pueden tener diferentes causas, de esta manera se amplía el campo y aumenta la eficacia.

En caso de no tener claro qué programa utilizar se empieza con los programas generales que están al principio de la lista.

Hay que señalar que las frecuencias a veces se pueden solapar, es decir, que un mismo programa puede ser útil para tratar diferentes dolencias, o también puede existir un diagnóstico erróneo y el programa indicado parece no funcionar.

Sin embargo, en ocasiones sucede que al probar un programa que aparentemente no tiene relación con la dolencia diagnosticada, resulta que el usuario percibe la frecuencia de los electrodos muy intensamente, por encima de lo normal. Esto puede ser un indicador de haber acertado en el programa de tratamiento, y que el cuerpo esté reaccionando ante las frecuencias de dicho programa.

Habitualmente el uso práctico es de 1 a 2 veces al día. En casos agudos, como por ejemplo un proceso inflamatorio, se puede aplicar más veces si fuera necesario. Es importante mantener una rutina diaria durante los cinco primeros días; después, según se sienta la persona puede tratarse en días alternos conforme avance en el proceso de recuperación.

Los tratamientos de frecuencias se deben realizar preferiblemente acostados y relajados lo máximo posible.

La duración a largo plazo no está limitada y se puede continuar su uso según el estado de bienestar de cada usuario.

Se han llevado a cabo ensayos de seguridad donde los voluntarios han estado utilizando el Biotrohn diariamente durante 6 horas consecutivas haciendo uso de multitud de programas sin ninguna incidencia negativa.
Esto no significa que cuando más veces se aplica se obtiene un mejor resultado, sino que realmente es más eficaz una sola aplicación en un ambiente relajado y armónico que utilizar varios programas seguidos en un entorno frenético mientras el usuario está distraído haciendo otras actividades (como trabajar con el pc o hacer uso del teléfono móvil.)

Por regla general, el tratamiento con frecuencias se da por finalizado en cuanto el usuario se encuentra recuperado para poder realizar sus tareas diarias sin inconvenientes.

Se pueden interrumpir los programas, sin embargo no se recomienda, ya que la máquina continua desde el punto de interrupción mientras no se apaga de manera completa y se reinicia el programa desde el principio.

Para parar el programa se aprietan las teclas arriba-abajo y enter simultáneamente. Si se quiere continuar después, simplemente se presiona enter y el programa sigue a partir de este último subprograma pausado hasta el final.

Por regla general las intensidades están al 30% en la mayoría de los programas, aunque hay algunos de alta frecuencia en los que ascienden al 60%. Para conseguir una buena eficacia, la intensidad se puede subir o bajar en función de la preferencia de cada usuario. En este sentido, hay que entender que más no significa mejor, al igual que para escuchar música existe un volumen óptimo que no debe ser demasiado alto ni bajo, la intensidad del Biotrohn debe ajustarse a un nivel agradable sin forzar demasiado, sino simplemente notando un ligero cosquilleo.

En caso de no utilizar los electrodos en las manos o en su uso con niños, se desaconseja subir más del 30% como viene de fábrica.

Si se eligen los programas adecuados y se utiliza correctamente, el tratamiento de frecuencias puede ofrecer resultados muy rápidos. Incluso se han reportado beneficios después de una sola aplicación. Sin embargo, normalmente suelen reportarse beneficios evidentes tras utilizarse durante un tiempo que varía de una a varias semanas.